sábado, 21 de mayo de 2016

Los rituales funerarios antiguos, un rito muy presente.

Óscar García, Isabel Alpuente y Sebas Alexandru


Hasta la llegada de la población de la Sima de los Huesos en Atapuerca, con los preneandertales,  la evolución había ido produciendo un aumento espectacular en el tamaño del cerebro, por lo que se produjo un avance en las capacidades mentales superiores y una expansión de la conciencia, pero que no solo se limitaba al presente sino que se extendía a un futuro.


Se cree que cuando se produjera el fallecimiento  de algún miembro del grupo en una de las cuevas de la sierra de Atapuerca o en sus cercanías, los humanos lo llevarían hasta ese rincón oculto que era la Sima para depositarlo. Esto podría considerarse una tradición que un grupo humano mantendría seguramente durante varias generaciones.
Con esto podemos decir que los preneandertales fueron los primeros en tener conciencia sobre la muerte hace más de 350.000 años. La conciencia de la finitud de la vida propia y sus primeras evidencias han sido nuestro objeto de investigación durante el tercer trimestre del curso.





Los neandertales enterraban a sus muertos en posición fetal o durmiente, con la cabeza hacia el oeste y los pies hacia el este, generalmente pintados con ocre rojo, con los utensilios que había usado en vida y también con animales colocados en sus manos, y en algunos enterramientos colocaban flores y plantas medicinales.
Algunos antropólogos han planteado que esta disposición se debe a que veían en la muerte el renacimiento a un nuevo cuerpo (reencarnación), por ese motivo, los muertos eran colocados en la postura de los fetos, esperando que volviesen nuevamente a la vida.

Respecto a la evolución de los ritos funerarios y los enterramientos a lo largo de la evolución humana, cabe comenzar señalando que referido a los Homo habilis, no se halla ninguna evidencia de que realizaran enterramientos ni de que tuvieran conciencia propia de la muerte. Posteriormente, existen indicios de que el Homo heidelbergensis y el Homo erectus practicaban ritos funerarios, pero solo a partir de los H. neanderthalensis se puede afirmar con exactitud que los humanos han enterrado ritualmente a sus muertos, aunque de formas muy diversas (Cabe destacar el yacimiento de la Sima de los Huesos, que alberga los restos de Heidelbergensis muy importantes).
Como nota aparte cabe destacar que el desarrollo de la capacidad intelectual fue lo que permitió adquirir una conciencia sobre el significado de la muerte.
Retomando el tema de los enterramientos de Neandertales, cabe destacar que se aprecian dos vías distintas de enterramientos: en fosas (yacimiento de La Ferrasie, la Chapelle-Aux-Saints y muchos otros) y otros en los cuales los cadáveres recibían tratamientos intensivos  [yacimientos de Kebara, Sidrón (Asturias)…]
Estos restos aparecen principalmente en las guaridas de animales (se ve la acción de los carnívoros sobre los cadáveres), en sepulturas y restos en los suelos.
Debido al tratamiento para el enterramiento de los cadáveres Neandertales (complejos y con la aparición de ajuares) podemos deducir (ya que en arqueología el ritual se corresponde con una manifestación de creencias religiosas) que estos rituales y practicas funerarias fueron el comienzo de alguna religión.


Desde hace aproximadamente 28.000 años y con la desaparición de todos los homínidos anteriores salvo el Homo sapiens, estas prácticas llevadas a cabo por los Neandertales se fueron haciendo cada vez más elaboradas y complejas.
En estos enterramientos aparece un gran número de ajuares (pertenencias de los difuntos tales como brazaletes, collares, objetos de piedra y hueso, pieles, cerámicas y objetos de metal tras su aparición…). Aunque sin ninguna duda el elemento más destacado son las fosas conjuntas, ya que enterraban hasta 4 individuos en un mismo lugar; como por ejemplo en el yacimiento de Dolni Vestonice en República Checa o el de Grimaldi en Italia.


En España podemos contemplar yacimientos en la Cueva del Ángel en Córdoba y la zona noreste de Cataluña donde surgen más de 100 yacimientos de enterramientos conjuntos.
Con la llegada del megalítico surgieron los primeros monumentos funerarios construidos por el hombre, los megalitos, siendo los más destacados los menhires, los más simples; los dólmenes, que son dos menhires cubiertos por una losa en horizontal y por último el conjunto de Stonehenge.
Estas prácticas funerarias se vieron culminadas ya propiamente en nuestra historia, con construcciones como las pirámides de Egipto, los templos Mayas o la catedral de Santiago de Compostela, llegando hasta nuestros días y siendo el culmen de las creencias en el más allá, es decir, que gracias a la mayor abstracción los cerebros de nuestros  antepasados se tomo conciencia de que quizá la vida no se acabaría después de la muerte.



ISABEL ALPUENTE; SEBASTIAN ALEXANDRU; OSCAR GARCIA

Bibliografía
https://lacienciadivulgativa.blogspot.com.es/2013/02/el-ritual-funerario-del-paleolitico.html

Arsuaga, J. L. (1999) El collar del Neandertal. Ediciones Temas de Hoy, Col. Tanto por Saber. ISBN 978-84-7880-793-2.

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