martes, 24 de mayo de 2016

EVOLUCIÓN BIOLÓGICA Y CULTURAL

Alejandro Blazquez, Ainhoa Carmona


Hace alrededor de cuatro millones de años aparecieron en África los primeros homínidos y con ellos, un largo proceso evolutivo que dio lugar al desarrollo de la cultura.







Este proceso comienza con el bipedismo, que permitió a nuestros antepasados liberar sus extremidades superiores y así poder construir herramientas que mejoraron tanto sus posibilidades de supervivencia como la cohesión del grupo, algo que no habría sido posible sin el desarrollo paralelo del encéfalo. Así, a partir del desarrollo de este órgano aparece una nueva dimensión humana: la cultura, que ha dado lugar a un nuevo mundo paralelo al natural que, sin embargo, no deja de estar relacionado con él.
La aparición de la cultura supone una nueva posibilidad de adaptación al medio, que puede llegar a ser más eficaz que la evolución biológica, la cual solamente se rige por selección natural y por la mutación aleatoria. Las características de esta nueva forma de adaptación son:
1.       La adaptación cultural es dirigida. Al contrario que la biológica que depende del azar (por mutaciones o recombinación genética), los cambios culturales aparecen de forma intencionada como reacción a las circunstancias ambientales.
2.       En la evolución cultural, al contrario de lo que ocurre con la biológica, el individuo no se adapta al medio sino que, a través de la cultura, el medio se adapta al individuo. De esta manera el progreso cultural no depende del azar de las mutaciones genéticas (como en el progreso biológico).
3.       La herencia cultural se transmite tanto a la descendencia como a individuos con los cuales no mantenemos ningún lazo genético gracias al lenguaje, permitiendo así una propagación  más rápida y extensa, de tal manera que la herencia cultural tiene un mayor marco de actuación que la biológica que tan solo se transmite de padres a hijos.
4.       Como consecuencia de la característica anterior, cabe destacar que la evolución cultural integra también la transmisión de aquellos caracteres y costumbres que se han ido adquiriendo a lo largo de la vida del individuo y no solo la de los genes que habían sido heredados por sus padres y que estos transmitieron a sus hijos como ocurre en la biológica.
En este sentido, cabe mencionar la tesis de Richard Dawkins, quien introduce el concepto de ‘’memes’’, por analogía de los genes. Dawkins entiende por ‘’meme’’ cualquier elemento cultural  susceptible de ser imitado, es decir, capaz de propagarse entre los individuos y su sociedad. Según este autor, los memes serían los genes de la evolución cultural.
Sin embargo los genes aparecen de forma azarosa por mutaciones, mientras que los memes dependen de la invención  humana. Por otro lado, sabemos que los genes se propagan mediante herencia biológica, pero ¿cómo se propagan los memes?  La respuesta está en el lenguaje simbólico: a través de una conversación, de los libros, películas, medios de comunicación, etc.
Por tanto, los memes son exclusivos de la especie humana, que es la única poseedora de este tipo de lenguaje y, consecuentemente, su perpetuación depende enteramente de nosotros, de tal forma que, como diría Dawkins, no solo somos ‘’maquinas para la supervivencia de los genes’’ sino también ‘’maquinas para la supervivencia de los memes’’.
Lo que quiere decir con esto es que los verdaderos protagonistas de la evolución biológica no son los individuos, sino los genes que estos portan, de manera que somos tan sólo una herramienta que permite que los genes pervivan. Por analogía, ocurriría lo mismo con la evolución cultural y  los memes.

R. Dawkins, el autor de El gen egoista

En resumen, la cultura supone una nueva forma de adaptación que nos permite adaptar el medio a nuestras necesidades, de manera que nuestra supervivencia ya no depende únicamente del azar y de la selección natural, aunque esto no significa que la evolución cultural haya acabado con la biológica.
La cultura ha permitido que la población humana haya aumentado exponencialmente. De este modo, al haber más individuos también aparece una mayor diversidad biológica, y como consecuencia un mayor número de mutaciones genéticas que permiten el progreso evolutivo. Por tanto, lejos de frenar la evolución por selección natural, la cultura permite acelerarla de forma indirecta.
Pero la cultura supone también la aparición del diseño inteligente. Esto significa que los humanos tenemos la capacidad influir directamente sobre la evolución biológica.
La cultura nos permite hacer que la vida haga lo que nosotros queremos que haga. Desde hace muchos años los seres humanos hemos estado modificando plantas y animales a través de la crianza y la agricultura seleccionando aquellos individuos que contenían las características que nos eran más favorables.
Antes lo que vivía y moría en este planeta dependía de dos principios: la selección natural y la mutación aleatoria, pero ahora hemos creado la selección no natural y la mutación no aleatoria y por tanto un sistema evolutivo completamente paralelo al natural. Por ejemplo, antiguamente comenzamos a criar lobos que dieron lugar a los perros actuales, lo cual es una evidencia de la selección no natural.


Actualmente también tenemos el control sobre las mutaciones, somos capaces de programar la vida. Un ejemplo de ello sería el caso de Emma Ott, la primera niña con tres padres. Su madre tenía una enfermedad mitocondrial letal que ella podía heredar. Gracias a la ingeniería genética pudieron evitarlo introduciendo en ella los genes de una tercera persona.
Por tanto la ingeniería genética nos da un control total sobre la vida, es decir, somos capaces de dirigir la evolución.

Como conclusión, cabe incidir en que todo esto conlleva una responsabilidad  porque las mutaciones dejan de ser aleatorias, somos nosotros quienes las diseñamos y por tanto somos los responsables de lo que estas produzcan. Por otro lado, debemos dejar que la evolución natural actúe, no debemos involucrarnos en cada decisión evolutiva del planeta.



AYALA. Francisco José y CELA CONCE, Camilo José. La piedra que se volvió palabra. ALIANZA EDITORIAL, Madrid 2006. ISBN 9788420647838

MARTÍNEZ.I, ARSUAGA. J.L, Amalur, del átomo a la mente. TEMAS DE HOY, EDITORIAL. Madrid 2002. ISBN 9788484605393

ENRIQUEZ. Juan.We can reprogramlife. Howto do itwisely.[grabación video]. 14:53min.

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